Cada penúltios domingo del mes de agosto la localidad de Atapuerca celebra la conmemoración de la “Batalla de Atapuerca” mediante una representación popular de la misma realizada por parte de más de 200 actores no profesionales de la localidad.

De carácter gratuito, la batalla se recrea en las laderas que circundan la iglesia parroquial de San Martín.

La representación de la Batalla de Atapuerca, sucedida en el año 1054, conmemora la guerra habida entre Fernando I de Castilla y su hermano García, rey de Navarra.

Los antecedentes de la disputa se sitúan a la muerte del padre de ambos, Sancho III el Mayor de Navarra, el cual divide sus posesiones entre sus cuatro hijos. García, el primogénito, recibe el Reino de Navarra, Fernando obtiene el entonces Condado de Castilla, Ramiro se queda Aragón y Gonzalo, Sobrarbe y Ribagorza.

Al parecer fueron las envidias entre los hermanos (existen varias versiones) las que propiciaron la declaración de guerra. El desenlace es fatídico para García, que muere en la batalla a manos de dos soldados traidores. Fernando consigue anexionarse así parte del territorio navarro, en concreto, parte de Santander, Castilla la Vieja, Briviesca y el oeste de la Rioja.

El Reino de Navarra, a manos del hijo de García, Sancho Garcés IV, ve mermadas sus tierras situándose la nueva frontera en el río Ebro y debiendo rendir vasallaje ante Fernando I.