Aparece mencionada en un documento firmado por el rey Alfonso VII donde insta a su construcción.

Ésta se encomienda a Pedro, abad de Oña, quien se hace con el control de la abadía en 1187. En el año 1223, según otro documento, todavía estaba en obras. Por tanto se trata de una construcción del último cuarto del siglo XII, principios del XIII.