La Vía de Italia a Hispania, conocida como la vía I del Itinerario de Antonino, recorre casi toda la península de este a oeste.

Procedente de Milán (Mediolano), pasa por Tarragona (Tarraco) y Zaragoza (Caesaraugusta) hasta llegar a León (Legio). Se cree que su construcción se llevó a cabo con motivo de las campañas militares que Roma lanzó contra los cántabros en el siglo I a.C., y que con el tiempo acabó convirtiéndose en una de las principales vías de colonización de la península. Por ella entraban tropas y salían recursos, como el oro de Las Médulas.