Tritium formaría la novena “mansio” (parador o área de servicio) de la Vía de Italia y la octava de la Vía Aquitana, que unía Burdeos con Astorga.

Ambas vías se unen en Briviesca y desde ahí hasta Mansilla de las Mulas, en León, comparten recorrido. La existencia de esta ciudad esta plenamente certificada al ser mencionada en el Itinerario de Antonino y por haberse encontrado numerosos restos cerámicos, mosaicos, lápidas, molinos de mano, teselas y monedas datadas entre los años 112 d.C. hasta el 378. Además, en los años 1987 y 2004 se llevaron a cabo vuelos sobre el promontorio de la ciudad y se realizaron fotografías que evidencian el asentamiento.

La ciudad romana, asentada sobre la anterior autrigona, ocuparía una extensión de entre 40 y 70 hectáreas y estaría dividida en tres partes: una superior, en lo alto del promontorio, donde se aprecian calles, grandes edificios públicos y los muros del castro autrigón; en una segunda terraza se situarían las grandes villae o residencias romanas; y en la parte más baja se encontrarían las viviendas del pueblo llano, llamadas insulae.

Desde Tritium partían otras vías secundarias que enlazaban la ciudad con Lara y Villafranca Montes de Oca. La primera, Camino de Tritium a Lara, se dirigiría en dirección sur hacia Fresno de Rodilla para continuar por Atapuerca, cruzar la comarca de Juarros y llegar a Lara. La segunda, denominada vía de Tritium a Auca, utilizaba el mismo trayecto hasta Fresno y de allí se dirigía hacia el este por Barrios de Colina, Villaescusa la Sombría y Arraya de Oca hasta llegar a Villafranca.